
Qué es
Se llama oficialmente Catedral Basílica Metropolitana de Santa Marta, y también la conocen como la Catedral de Santa Marta o la iglesia de San Miguel. El título de basílica no es decorativo ni lo decide la ciudad: es una distinción que otorga el papa a templos de especial importancia histórica, arquitectónica o devocional. En Colombia lo tienen apenas unas decenas de iglesias.
Por qué no está en la plaza principal
Hay un detalle que suele extrañar a quien llega: en casi todas las ciudades coloniales de América la catedral preside la plaza mayor. Aquí no. La catedral de Santa Marta está en una plaza más pequeña y propia, a varias calles del parque de Bolívar, que es la plaza principal.
La razón está en lo que le pasó a esta ciudad durante siglos. Santa Marta quedó expuesta al mar abierto y fue saqueada una y otra vez por piratas y corsarios, además de sufrir incendios que arrasaron con lo construido. Los templos anteriores fueron destruidos, y la ciudad tuvo que rehacerse tantas veces que su trazado terminó acomodándose a lo que se podía levantar, no a lo que mandaba el manual. Cuando por fin se erigió la catedral que hoy está en pie, encontró su lugar en su propia plaza, aparte del centro cívico.
El resultado es una rareza urbana que dice más de la historia de Santa Marta que cualquier placa: una ciudad que fue quemada y robada tantas veces que hasta su catedral terminó en otra parte.
Aquí sepultaron a Bolívar
En diciembre de 1830, el cuerpo del Libertador recorrió tres lugares de esta ciudad. Los tres se pueden visitar hoy, y en ese orden:
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Murió en la Quinta
El 17 de diciembre de 1830, en la Quinta de San Pedro Alejandrino, la hacienda donde pasó sus últimos días.
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Lo velaron en la Casa de la Aduana
De allí trasladaron su cuerpo al Museo del Oro Tairona – Casa de la Aduana, en el Centro Histórico, donde fue velado.
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Lo sepultaron en la catedral
Sus restos quedaron aquí, en la Catedral Basílica, hasta 1842, cuando fueron trasladados a Caracas por petición del gobierno venezolano. La catedral conserva el sitio y la memoria de aquel entierro.
La catedral guarda además los restos de Rodrigo de Bastidas, el fundador de la ciudad, repatriados desde Santo Domingo. Fundador y Libertador, sepultados en el mismo templo.
Qué hacer
Es un templo en funcionamiento, no un museo: se entra a mirar, pero también a sentarse. Vale la pena ver la fachada blanca desde su plaza —especialmente al final de la tarde, cuando la luz le pega de frente—, la nave central, los altares laterales y el sitio donde reposaron los restos del Libertador.
Por dentro, además del interés histórico, funciona como refugio del calor del Centro: los muros gruesos de la construcción colonial mantienen las naves varios grados por debajo de la calle.
Como en cualquier templo, conviene entrar con ropa que cubra hombros y rodillas, guardar silencio y no fotografiar durante las celebraciones.
Las eucaristías. La catedral celebra misa todos los días. Si tu visita es turística, tenlo en cuenta para no llegar en plena celebración; si vas a misa, estos son los horarios:
- Lunes12:00 m.
- Martes a sábado12:00 m. · 5:00 p. m.
- Domingos7:00 a. m. · 10:00 a. m. · 12:00 m. · 5:00 p. m.
El lunes hay una sola misa, al mediodía. Los horarios pueden variar en Semana Santa, Navidad y fiestas patronales.
Horarios de apertura
- Domingo6:30 a. m. – 1:00 p. m.
4:30 p. m. – 6:00 p. m. - Lunes a sábado11:30 a. m. – 1:00 p. m.
4:30 p. m. – 6:00 p. m.
Abre en dos jornadas, con un cierre largo al mediodía. El domingo abre mucho más temprano por las celebraciones de la mañana.
Entrada
Entrada gratuitaNo se cobra por entrar. Es un templo abierto al culto, y la visita turística convive con quienes van a rezar: si al llegar hay una celebración en curso, lo apropiado es esperar afuera o entrar en silencio y quedarse al fondo.
Cómo llegar
Está en pleno Centro Histórico, en su propia plaza. Desde el parque de Bolívar, el Camellón o el Parque de los Novios se llega caminando en pocos minutos, y el trayecto pasa por las calles coloniales del Centro.
- Desde el Centro Histórico: caminando. Está a pocas cuadras del parque de Bolívar y de la bahía.
- Desde El Rodadero u otro barrio: cualquier bus con destino al Centro te deja cerca; también sirve un taxi directo.
- Encadénala con el Museo del Oro Tairona: quedan a pocas calles y cuentan dos capítulos de la misma historia.
No tiene parqueadero. La catedral no cuenta con zona de parqueo propia y el Centro Histórico es una zona congestionada, de calles estrechas. Llegar caminando o en taxi resuelve mejor la visita.
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